Presentación del Decálogo para Familias de Mayores en Residencias
La cita tuvo lugar el pasado miércoles, 29 de septiembre, en la sede colegial. El documento se ha enviado a 150 residencias de mayores de Aragón.
En el marco de la celebración del Día Internacional de las Personas Mayores, que se celebra este viernes, 1 de octubre, el grupo de trabajo de Psicología del Envejecimiento del Colegio Profesional de Psicología de Aragón (COPPA) presentaba esta semana un Decálogo dirigido a las Familias con Personas Mayores en Residencias de Aragón y el resto de España

“Un documento que se ha elaborado con mucha ilusión por parte de los integrantes del grupo, y que está enfocado a favorecer el bienestar de todos los ciudadanos y, concretamente, del colectivo de las personas mayores”, explica Begoña Álvarez, vocal de junta y representante del grupo. 

Coordinado por la psicóloga Carmen Fernández, la experta explicaba que este decálogo se sustenta en un principio fundamental como es el “Derecho a la igualdad y diversidad generacional”. “A partir de ahí, quisimos confeccionar diez consejos basados en unos planteamientos de corte cognitivo conductual que pretende convertirse en una herramienta útil e intuitiva para la correcta gestión de la separación de nuestros mayores que van a residencias o centros de día”, explica. 

El proyecto surge hace unos meses para dar respuesta a las posibles necesidades que puedan surgir entre los familiares de los residentes a la hora de afrontar sus preocupaciones. También se ofrecen una serie de claves para tratar de mejorar la comunicación con sus familiares. Todos estos consejos son aplicables no solo en tiempos de pandemia sino también en la llamada ‘Nueva normalidad’.  

"El aislamiento, la separación y la soledad no deseada han sido algunas consecuencias de la pandemia. Para protegerlos, nos hemos separado de ellos por lo que se ha producido un déficit de socialización”, añade la psicóloga, que recuerda que, en la actualidad, en torno al 20% de la población española tiene más de 65 años. Por eso, como explican desde el grupo, es imprescindible entender el envejecimiento como un periodo amplio y largo, tradicionalmente olvidado y completamente heterogéneo: "No podemos seguir metiendo a todas las personas mayores en el mismo saco, y para eso, promover un modelo de envejecimiento activo es fundamental". 

De hecho, la experta recuerda que, además de ser cada vez más longevos; los 60 años de hoy no son los mismos que hace un par de décadas y que es importante romper estereotipos en torno al envejecimiento. “Hacerse mayor no es una enfermedad. Todo lo contrario, es un signo de salud Lo que tenemos que añadir es calidad de vida”, concluye Fernández. 

Los objetivos de este proyecto son: informar sobre la igualdad de los derechos de las personas mayores, descartar la negatividad y mejorar la frustración de los familiares de los residentes, así como transmitir la profesionalidad de las personas que trabajan en las residencias. Por otro lado, el grupo pretende dar especial importancia a la calidad de la comunicación con la persona mayor y el interés por su estado emocional. Finalmente, se ha puesto el foco en la preparación de los familiares a la hora de enfrentarse a situaciones difíciles que se puedan presentar durante la estancia de la persona mayor en la residencia.

Además, durante la sesión contamos con la presencia de algunas personas mayores que compartieron su experiencia con los asistentes, entre ellas Francisca Borrego (89) o Pilar Lázaro (88). “Estuve ingresado un mes, no me acuerdo de nada. Solo sé que antes andaba 7 kilómetros al día y ahora no doy una vuelta a la manzana”, admite Ángel Pérez, de 85 años, que reconoce que una de las peores sensaciones de la pandemia ha sido la sensación de soledad. Como explica Abilia Moreno (87), el hecho de acudir al Centro de Día de Los Enlaces, como el resto de sus compañeros, “pasar un rato aquí, haciendo actividades y viendo a mis compañeras me da mucha alegría”.